jueves, 20 de agosto de 2015




El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.
Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan, pues confundimos
esencialmente lo que es perdonar, y nos resistimos a la posibilidad de
empequeñecer los eventos ocurridos u olvidados.
El perdón no es el olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.
No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.
No es minimizar los eventos ocurridos.
No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió,
ni darle la razón a alguien que te lastimó.
Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos,
que nos causaron dolor o enojo.
Creemos erradamente, que el perdón debe de conducirnos inexorablemente
a la reconciliación con el agresor.
Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor
y por tal motivo lo rechazamos.
No implica eso para nada, el PERDÓN es únicamente PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie, o modifique su conducta
pues lo más probable es que esta persona no cambie, y es más a veces se ponen hasta peor.
El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.
La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.
El perdón se debe de realizar "sin expectativas", sin esperar que nada suceda.
Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano,
y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará.
Si estamos esperando ésta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente
no perdonamos de corazón, pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento.
Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor.
Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el EGO.
EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado,
el pasado no tiene como ser cambiado.
La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu, ya que neutraliza el deseo de hacer lo correcto. Lo que conviene. El perdonar no es un sentimiento, es una decisión.

Es totalmente normal y natural que un ser humano experimente tristeza y melancolía por cortos periodos de tiempo, debido a varias razones o circunstancias, como son la pérdida de un ser querido, un divorcio, la pérdida súbita del empleo, depresión post-parto, enfermedades, problemas familiares, entre otros. Sin embargo, cuando estos síntomas de tristeza y desánimo persisten por largos periodos de tiempo (por más de dos semanas), puede ser indicativo de que se esté sufriendo de depresión.

Uno de los indicativos principales al momento de evaluar si una persona sufre de depresión, es que la misma puede surgir sin razón aparente. Puede que una persona tenga una vida normal, sin mayores preocupaciones y problemas, y sin embargo, se siente constantemente triste, pierde el interés por las actividades que antes le motivaban, e inclusive, puede alterar su vida cotidiana por completo, como ir al trabajo, ir de compras, practicar su deporte favorito, entre otros.

ESTADÍSTICAS:
Más de 20 millones de personas en los Estados Unidos padecen de depresión, y aproximadamente, cerca de 1 millón de puertorriqueños sufren esta condición sin tan siquiera saberlo. Sabemos que es una alta cantidad de personas en Puerto Rico las que experimentan algunos o todos estos síntomas sin tener un conocimiento claro de lo que les ocurre.

La depresión afecta a personas de todas las edades. Se han registrado casos aún en niños pequeños y hasta ancianos, aunque las edades promedio fluctúan entre los 25 a 40 años. Tampoco discrimina en términos de raza, religión y grupos étnicos. Sin embargo, se ha podido comprobar que son las mujeres las que más padecen de depresión que los hombres.

La mayoría de estas personas experimentan por lo menos un episodio de depresión durante su vida, aunque en muchos casos, éstos tienden a ser recurrentes si no son tratados adecuadamente.

SÍNTOMAS:
La depresión puede ser diagnosticada por un profesional de la salud mental, como un psiquiatra. Sin embargo, usted puede auto-examinarse a través de esta página para tener una idea general si está padeciendo de depresión. Es importante señalar que solamente un profesional de la salud mental puede hacer un diagnóstico exacto y ayudarlo a recuperarse de esta condición.

Recuerde que por lo menos tres (3) de estos síntomas deben estar presentes por más de dos semanas. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

Tristeza constante, tristeza profunda y ganas de llorar todo el tiempo

Cansancio extremo y falta de energía

Falta de interés por las cosas que antes disfrutaba

Cambios en los patrones de sueño (esto incluye insomnio total, parcial o estar durmiendo todo el tiempo)

Falta de apetito

Dificultad para concentrarse

Sentimientos de culpa, inutilidad y frustración sin razón aparente

Aislamiento en casos más severos

Falta de capacidad para tomar decisiones correctas

Sentimientos de desesperanza, desasosiego

Preocupación extrema por problemas cotidianos

Cambio del enfoque y perspectiva ante las situaciones de la vida

Ansiedad

Irritabilidad

Pensamientos de muerte y hasta suicidio


Otros síntomas que puede experimentar una persona depresiva pueden ser dolor de estómago, de pecho, dolores de cabeza y espalda baja, diarrea, problemas digestivos y náuseas.

CAUSAS:
Se han realizado muchas investigaciones relacionadas a la depresión, aunque todavía no existe una causa totalmente definida para que surja. Algunos expertos indican que una persona puede sufrir un episodio de depresión luego de una situación de estrés extremo, aunque en muchos otros casos la depresión surge sin razón aparente.

Muchos profesionales de la salud mental opinan que la depresión puede surgir a través de la genética. La misma puede heredarse de parientes cercanos tales como tíos o abuelos, aunque no sean descendientes directos como lo es de padres a hijos.

En las últimas investigaciones que se han realizado se ha determinado que la depresión surge a consecuencia de un desbalance químico en el cerebro, por lo cual ya se cataloga la depresión como una condición médica al igual que la diabetes y la hipertensión. Este desbalance químico se debe a una distribución deficiente de una sustancia llamada serotonina a través de las neuronas o células cerebrales. Los síntomas de depresión, así como otras condiciones del estado de ánimo (trastornos de pánico, trastorno de ansiedad, trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo/compulsivo) surgen cuando esta sustancia neurotransmisora no se distribuye adecuadamente a través de los nervios en el cerebro.

TRATAMIENTO:
Gracias a las investigaciones y avances de la medicina, la depresión ya se puede catalogar como una condición tratable, y en muchos casos, la persona que la sufre puede recuperarse totalmente y volver a tener una vida plena y normal. Existen varias alternativas de medicamentos antidepresivos - que no son adictivos ni crean dependencia - los cuales ayudan a que la serotonina vuelva a distribuirse adecuadamente a través de las células nerviosas del cerebro. Estos medicamentos se conocen como Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (SSRI’s por sus siglas en inglés).

Es importante señalar que además del tratamiento médico con antidepresivos, es sumamente necesario combinar los medicamentos con la psicoterapia, tanto individual, como grupal para que los resultados y la recuperación sea más rápida y exitosa. Tampoco podemos pasar por alto la ayuda y apoyo espiritual que un pastor, un sacerdote y/o ministro puede proveerle durante el proceso de recuperación. Una actitud y mentalidad positiva, junto con una buena dosis de fe pueden hacer la diferencia para una recuperación total y completa.

Como dato adicional, es importante recalcarle al paciente de depresión que una vida balanceada es sumamente importante, saludable y vital en el proceso de recuperación. Todo exceso es dañino para la salud física y emocional del ser humano. Evite el trabajar excesivamente, así como el realizar cualquier actividad sin moderación. Es importante tomar sus horas de descanso y sueño en serio, comer saludablemente, hacer ejercicios, hacer actividades recreativas, disfrutar con sus familiares y amigos, visitar una iglesia, orar y meditar, entre otros.

DICHOSOS LOS QUE LLORAN, PORQUE ELLOS RECIBIRÁN CONSOLACIÓN. (Mt. 5:4)
DICHOSOS LOS QUE LLORAN, PORQUE ELLOS RECIBIRÁN CONSOLACIÓN. (Mt. 5:4)

1 comentario:

  1. Con el perdón, viene la paz interior que tanto se necesita para vivir en armonía con Dios, con nosotros mismos, con la familia y con todas las personas que les rodea... Pruébelo...
    .
    Un grande abrazo...

    ResponderEliminar