martes, 11 de agosto de 2015
EL PERDÓN...
Básico para ser libre, para sanar el alma, para amar y vivir en plenitud.
El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.
Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan, pues confundimos esencialmente lo que es perdonar, y nos resistimos a la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidados.
El perdón no es el olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió. No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento. No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor. No es minimizar los eventos ocurridos. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó.
Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos, que nos causaron dolor o enojo.
Creemos erradamente, que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor. Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos.
No implica eso para nada, el PERDÓN es únicamente PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie, o modifique su conducta pues lo más probable es que esta persona no cambie, y es más a veces se ponen hasta peor.
El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.
La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.
El perdón se debe de realizar "sin expectativas", sin esperar que nada suceda.
Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano,y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará.
Si estamos esperando ésta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón, pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento. Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor.
Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el EGO. EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene como ser cambiado. Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, y lo mal que nos sentimos. Al esperar una disculpa, que se acepta el error, nada de eso cambiarán los hechos ni lo ocurrido en el pasado, solo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.
La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu, ya que neutraliza
los recursos emocionales que tenemos.
El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario.
Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a Ti mismo, por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron
y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.
Aceptemos que somos APRENDICES!
Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.
Perdona Para Que Puedas Ser Perdonado.
Recuerda Que Con La Vara Que Mides, Serás Medido...
Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen,
bendecid a los que os maldicen...
Porque si amas a los que te aman, ¿qué mérito tiene?
"EL AMAR EMBELLECE TU ALMA, Y EL PERDONAR TE ENGRANDECE".
PERDONA EN TODO TIEMPO... HAZLO POR TI.
CON AMOR… UN ABRAZO CÁLIDO A TU ALMA.
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